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El filo de la sombra
Se sienta justo en el borde donde la sombra del edificio corta la acera al medio, y ese filo de diez centímetros le basta para leer sin que el mediodía le queme una letra.

Se sienta justo en el borde donde la sombra del edificio corta la acera al medio, y ese filo de diez centímetros le basta para leer sin que el mediodía le queme una letra.