
archivo
Al borde del risco
Las garras delanteras se le quedan justo en el borde de la roca, sin pasarse ni un centímetro, mientras el resto del cuerpo se estira entero hacia la luna amarilla.

Las garras delanteras se le quedan justo en el borde de la roca, sin pasarse ni un centímetro, mientras el resto del cuerpo se estira entero hacia la luna amarilla.