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El cielo bajo techo
Hilos de luces cruzan la enramada de extremo a extremo hasta fabricarle un cielo propio, y los cinco sombreros se inclinan hacia las cuerdas sin que ninguno alce la vista para comprobarlo.

Hilos de luces cruzan la enramada de extremo a extremo hasta fabricarle un cielo propio, y los cinco sombreros se inclinan hacia las cuerdas sin que ninguno alce la vista para comprobarlo.