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La frontera roja del convoy
La mitad del cielo se vuelve roja de golpe justo donde termina la nave grande, y ninguna de las que la escoltan cruza esa frontera exacta entre el negro y el óxido.

La mitad del cielo se vuelve roja de golpe justo donde termina la nave grande, y ninguna de las que la escoltan cruza esa frontera exacta entre el negro y el óxido.