
archivo
La noche hecha tambor
Golpea el cuero del tambor con las manos tan rápido que la foto solo logra pintarlas de niebla, y el mar detrás se queda quieto para no llevarse el compás.

Golpea el cuero del tambor con las manos tan rápido que la foto solo logra pintarlas de niebla, y el mar detrás se queda quieto para no llevarse el compás.